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viernes, 24 de octubre de 2014

Método para lograr una lectura fácil y fluida

Leer libros clásicos, programas electorales o las instrucciones para hacerse un DNI electrónico puede ser mucho más sencillo
Método para lograr una lectura fácil y fluida
 «¡Qué lástima no haber podido aplicar el método de lectura fácil al texto de las preferentes! Si la gente hubiera entendido bien lo que leía y firmaba, ¡cuántos disgustos nos hubiéramos ahorrado!», asegura Manuela Olmedo, de la Asociación de Lectura Fácil

Madrid. Su lamento se debe a que esta asociación, que nació hace diez años en Cataluña y que actualmente está presente en Madrid, País Vasco, Castilla León y Aragón, utiliza un curioso método para atraer a la lectura no solo a los niños, también a jóvenes que no tienen este hábito, a adultos, tercera edad, personas con dificultades lectoras transitorias (inmigración, incorporación tardía a la lectura, escolarización deficiente, trastornos del aprendizaje...) o permanentes (discapacidades sensoriales o psíquicas, senilidad...), etc.
«Lo que hacemos —explica— es utilizar una serie de materiales y adaptar los textos de libros de tal manera que incluimos una letra más grande, un interlineado mayor, frases más cortas que coinciden con los golpes de la respiración, todas las palabras difíciles están acompañadas de una aclaración al margen con su significado, etc». Bajo esta fórmula intentan que cualquier persona pueda acceder a la lectura de una obra clásica de la literatura y la entienda o que lean novelas nuevas ya que cada vez más editoriales se apuntan a aplicar este método como son Almadraba, Everest, El Zorro Rojo, La Galera, Sirpus, La mar de fácil...».

El derecho a informarse del ciudadano

¿No se pierde un poco el sentido de la lectura? ¿No estamos dando demasiado «mascados» los contenidos al lector? «El ciudadano tiene derecho a informarse de lo que dice un texto, a entenderlo, y desgraciadamente no siempre es así. Hay muchas personas a las que les resulta incomprensible. No se trata de un problema de edad, es una cuestión del nivel de comprensión que tienen, y hay personas mayores y muchos adolescentes que se enfrentan casi a diario con este problema».

Olmedo insiste que no se puede pretender que un chico joven se lea «El Conde de Lucanor» en castellano antiguo «tal y como obligan en muchos centros escolares». «El resultado es que no entienden nada y, al final, optan por copiar un resumen que encuentran en alguna web y entregárselo al profesor para que vea que ha hecho sus deberes. Problema añadido: pierde el interés por leer y se irá al rincón de los vagos. Además, hay muchos jóvenes que estudian de memoria porque no entienden lo que pone en los libros de texto. Es decir; que no aprenden, solo memorizan lo que es un grave error en nuestro sistema educativo».
El sistema de lectura fácil nació en Suecia durante la década de los 60 y ya cuentan con periódicos, páginas webs e, incluso, con más de mil títulos bajo este método. También tiene gran éxito en los países nórdicos, en general, en Chile y El Salvador. «En España vamos dando pasos lentamente, pero ya hay alguna editorial que se suma a este tren. También se han adaptado textos que explican cómo sacarse el DNI electrónico e, incluso, algún partido político lo ha aplicado a su programa electoral».
Desde esta asociación consideran que para fomentar el hábito de lectura no hay que obligar nunca a leer. Este hábito no debe ser forzado. Es mejor leer cada día un poco sin que resulte desagradable. También aconsejan acudir a clubs de lectura donde, además de leer, en voz alta y por turnos, se analiza y explica lo leido, se comparten experiencias, se ven vídeos sobre el tema abordado, se recuerda lo leido para fomentar la memoria, etc. «El que prueba este método repite porque el hombre, por su naturaleza humana, tiene afán de aprender, necesidad de saber y resulta una gran satisfacción poder conseguirlo», señala Manuela Olmedo.

Leer, compartir y crecer

Con motivo de acercar la lectura al público en general, hoy y mañana 25 de octubre, la Agrupación de Asociaciones de Lectura Fácil (Asociación Lectura Fácil, Lectura Fácil Madrid, Lectura Fácil Euskadi y Lectura Fácil Castilla y León) organiza en la biblioteca Eugenio Trías-Casa de Fieras de El Retiro el encuentro «Leer, compartir, crecer», con el objetivo de conocer cómo despertar el gusto por la lectura y promover la inclusión social entre las personas que tienen dificultades para la lectura. Durante este encuentro, se dará a conocer la obra ganadora del Premio de Novela Corta de Lectura Fácil 2014.
Esta cita pretende que en la Comunidad de Madrid, y en el resto de nuestro país, las personas que tienen dificultades lectoras dispongan de materiales adecuados a sus necesidades para conseguir hacer realidad la democracia lectora; es decir, que toda persona tenga acceso a la información, a la literatura y a las noticias.
Los estudios advierten que más de un 30'% de la población tiene dificultades lectoras y de comprensión. Estas personas pueden beneficiarse de la metodología de Lectura Fácil.
 

 
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Diez trucos fáciles para fomentar la lectura en sus hijos
 Leer a los niños desde su más tierna infancia aumenta su capacidad lingüística
Inculcar a nuestros hijos el amor por la lectura quizá sea uno de los mejores regalos que podemos hacer a la progenie. La lectura favorece un mejor desarrollo afectivo y psicológico en los niños, les da la oportunidad de experimentar sensaciones y sentimientos con los que disfrutan, maduran y aprenden; con los libros ríen, sueñan y viajan a otros mundos; comparten momentos gratos en familia reforzando así el vínculo con los padres... En definitiva, con la lectura los niños crecen en todos los sentidos.
Está demostrado que la lectura mejora la capacidad y el progreso lingúístico de los niños. De hecho, cuanto antes se expone a un niño a la lectura, mejor es su capacidad lingüística y sus habilidades. Aprenden las palabras con mayor rapidez, mejoran su comprensión y ejercitan su cerebro para la adquisición del lenguaje que se produce entre los 10 y 30 meses.
La exposición temprana de los niños al lenguaje narrativo y poético, a los juegos de palabras y las rimas contribuye a una apropiación distendida del lenguaje y a la comprensión de las estructuras profundas de la lengua materna. «Este hecho redundará en una alfabetización gradual, segura y feliz. Antes de los tres años, a los niños les interesa más la sonoridad que el contenido, pero es muy útil para que vayan interiorizando el lenguaje y los silencios; a nivel cognitivo, les ayuda a crear asociaciones entre su experiencia y el mundo exterior», explica la doctora Esther Serrano, pediatra de Atención Primaria. Esta profesional aconseja «leer en voz alta a los niños incluso antes de que empiecen a caminar».

Los diez consejos para leer

Aprovechando el Día Internacional del Libro, la Asociación Española de Pedriatría de Atención Primaria (AEPap) ha lanzado una serie de recomendaciones para fomentar desde casa que los niños lean y su desarrollo del lenguaje resulte el mejor posible. Y ha puesto en marcha en su web (www.familiaysalud.es) una campaña de promoción de la lectura durante todo el mes de abril. He aquí algunas de sus recomendaciones:
—Organizarse: la desorganización puede estar reñida con la lectura. Por eso los pediatras recuerdan que es importante ayudar a los niños a organizar su tiempo y su biblioteca.
—Ser constantes: todos los días hay que reservar un tiempo para leer, en momentos relajados y con buena disposición para ello.
—Pedir consejo: es importante pedir consejo en el colegio, las bibliotecas y las librerías sobre los libros más adecuados para cada niño y cada edad.
—Escuchar: en las preguntas de los niños y los adolescentes está la clave para aprender sobre sus gustos y motivaciones
—Estimular y alentar: cualquier situación puede proporcionar motivos para llegar a los libros. Por ello recomiendan dejar siempre libros al alcance de los niños.
—Dar ejemplo: las personas adultas son un modelo de lectura para niños y jóvenes, que muchas veces los imitan; es importante leer delante de ellos.
—Respetar: los niños tienen derecho a elegir. Hay que estar pendientes de sus gustos y de cómo evolucionan.
—Proponer, no imponer: es mejor sugerir que imponer. Hay que evitar tratar la lectura como una obligación.
—Acompañar: el apoyo de la familia es necesario en todas las edades. No conviene dejar a los niños solos cuando aparentemente saben leer.
—Compartir: El hábito de la lectura se contagia leyendo junto a los niños.

Los errores que más se comenten

La AEPap también dice a los padres lo que nunca hay que hacer:
—Crear contradicciones entre el método de la escuela y el empleado en casa.
—Emplear textos inadecuados por su extensión, por su interés o por su tema.
—Introducir un ritmo de aprendizaje excesivo.
Repetir o enseñar lo ya sabido, provocando aburrimiento.

Cinco motivos por los que leer en voz alta


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Si lees a tu hijo, tendrá mejores notas
Desde leerle un cuento a un letrero... Son los pequeños hábitos que ayudan a obtener buenos resultados en el colegio
Si lees a tu hijo, tendrá mejores notas
fotolia
La lectura de cuentos y libros en edad preescolar hace que el niño mejore su rendimiento en el colegio
Leer cuentos o libros a los niños, contarles historias, verbalizarles lo que se hace en un momento determinado, familiarizarles con la escritura a través de juegos de palabras o la lectura en voz alta de letreros y etiquetas... Estos pequeños hábitos contribuyen a que los niños tengan mejor rendimiento escolar, como concluye un informe elaborado por el departamento de Educación del Gobierno de Navarra y el Instituto Nacional de Evaluación Educativa. El estudio viene a demostrar que estimular el lenguaje en el entorno familiar en edades preescolares aumenta el éxito escolar de los estudiantes.
El documento analiza los resultados del último estudio PIRLS (Estudio Internacional de Progreso de Comprensión Lectora, de la Asociación Internacional para la Evaluación del Rendimiento Educativo, IEA), que se realiza a alumnos de cuarto curso de Primaria, según el cual aquellos estudiantes que habían desarrollado habilidades de lectoescritura en la época preescolar obtenían mejores resultados.
En el caso de España, la diferencia era de 60 puntos a favor de los alumnos que habían realizado actividades tempranas de lectura y escritura. Estos habían alcanzado 538 puntos, frente a los 478 de aquellos que no estaban familiarizados con el alfabeto.

Leer en parejas


El departamento de Educación recuerda que una intervención precoz puede evitar fracasos escolares posteriores. Según indican los expertos, la lectura es esencial para garantizar el éxito escolar, ya que es la base del aprendizaje. Si el objeto hasta segundo de Primaria es aprender a leer, a partir de tercero es leer para aprender.
Por ello, el departamento de Educación ha puesto en marcha un plan de lectura que pretende animar a los centros y a las familias a implicarse más en el desarrollo del hábito lector y en la mejora de las habilidades lectoras y de escritura.
En el marco de este plan, el curso pasado se implantó en Primaria la experiencia de leer en parejas. Todos los centros participantes constataron que los alumnos mejoraron su nivel de lectura. El próximo objetivo es implicar a las familias en esta actividad.
Según indican desde el departamento de Educación, lo importante no es el formato elegido para la enseñanza de la lectura (en papel o a través de dispositivos electrónicos, como el tablet o el e-book), sino las habilidades y estrategias mentales que usan los niños al enfrentarse a la lectura.
 
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Si quieres que tu hijo lea, sobre todo, no le obligues
La lectura es una afición y, como tal, no debe imponerse, aseguran los expertos
Si quieres que tu hijo lea, sobre todo, no le obligues
Ángel de antonio
«No debemos olvidar que la lectura es una afición y como tal no se puede imponer. Sería algo parecido al cine, el arte vanguardista o el teatro. Si hay personas que no se sienten atraídas por ellas, no se puede obligar. La lectura es una afición y como tal está para cuando uno la quiere y como uno la quiere en un momento determinado». Esta reflexión en voz alta corresponde a Concepción Jiménez, profesora del grado en Maestro de Educación Primaria de UNIR (Universidad Internacional de La Rioja). A su juicio, hay que inculcar el amor por los libros desde pequeños porque la lectura es una actividad «constante y continua que se ha de alargar durante toda la vida, sin prisa y sin esperar resultados a corto plazo puesto que no existen recetas mágicas para inocular el gusto por la lectura en un mes, un año o ni siquiera un lustro».
Cultivar desde la más tierna infancia: esa es la clave, porque en muchos casos niños muy lectores se separan de los libros cuando alcanzan la adolescencia, «pero el poso está ahí, y seguro que más adelante vuelven a retomar ese gusto». La propia hija de Concepción está de nuevo abrazando la lectura después de tres años de crisis lectora: «Ahora, se nota que vuelve a tener interés por ella. La clave está, imagino, en sembrar desde pequeños. La cosecha ya se recogerá antes o después». En esta labor de siembra, no solo se debe fomentar la lectura desde pequeños, sino también la escritura. Su consiga en este sentido es clara: «Si se anima a los niños no solo a leer sino también a crear, en el futuro no tendríamos los problemas con los que hoy nos topamos de falta de una correcta expresión oral y no digamos ya de desastrosa expresión escrita».

Biblioteca personal

Los aliados de la infancia en promulgar esta aventura cultural son los padres, la escuela y la biblioteca. Este triunvirato, con su ejemplo activo, puede ayudar al niño a apasionarse por la lectura. Los primeros son «fundamentales» a la hora de fomentar el hábito lector en sus hijos. En una labor «constante», deben, según Concepción Jiménez, desde que nacen, contarles cuentos, enseñarles libros, cantarles nanas… Cuando son más mayores se les puede acompañar a la biblioteca, participar en sus actividades, seguir contándoles o leyéndoles cuentos, y regalarles libros como un objeto más de su rutina diaria para así poder formar una biblioteca personal en su propia habitación desde pequeños.

Y en esta aventura compartida hay un consejo en el que Concepción Jiménez, directora también de la revista Mi Biblioteca, publicación de la Fundación Alonso Quijano, insiste, porque pocos padres lo cumplen: «Cuando ya saben leer, tampoco se debe abandonar la costumbre de narrarles cuentos, anécdotas, leer con ellos, compartir nuestras propias lecturas comentándoles el argumento (o incluso noticias de prensa o artículos de alguna revista), nuestras impresiones… ». Las bibliotecas, en su opinión, pueden fomentar la inclinanción por «la lectura desescolarizada; es decir, no obligatoria y necesaria para sacar una nota en tal o cual asignatura». La animación a la lectura y los cuentacuentos son «esenciales» en todas las etapas de la vida y se pueden desarrollar en estos espacios. La oralidad de nuevo va inseparablemente unida a lo escrito.

Un mundo de palabras

Además, la profesora de UNIR, que imparte las asignaturas de Didáctica de la Lengua Española en Educación Primaria y de Fundamentos científicos y didácticos de la Lectoescritura, cree que la imaginación, la fantasía, la expresión oral, la interacción entre el adulto y el niño, la identificación con los personajes, la atención, la pronunciación, las inflexiones de la voz… están detrás de los cuentos: «El mundo está hecho de palabras, está hecho de lenguaje y ese lenguaje va a estar con la persona a lo largo de toda su vida. La palabra, en esa primera relación con los padres (de bebés) tiene una significación sensual. La palabra es música y el niño la percibe así. Si se le cuentan cuentos, estaremos fomentando esa musicalidad, ese amor por lo escrito, por la palabra». En este camino al encuentro de la actividad lectora, la paciencia y la constancia son claves pero «ojalá pudiéramos tener el secreto para hacer que todas las personas amen los libros. El mundo sería diferente».
 
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La lectura es uno de los mejores ejercicios para mantener en forma el cerebro
Además de favorecer la empatía, ejercita la memoria, mejora la concentración, fortalece las conexiones neuronales y protege contra las enfermedades neurodegenerativas
La lectura es uno de los mejores ejercicios para mantener en forma el cerebro
 Las persons mayores y los niños, los que más se benefician de la lectura
La lectura es uno de los mejores ejercicios para mantener el cerebro en forma: aumenta la capacidad de concentración, promueve la empatía, favorece las conexiones entre neuronas y, si es un hábito frecuente, es un ejercicio útil para evitar la pérdida de las funciones cognitivas asociadas a la edad.
Un cerebro activo no sólo realiza mejor sus funciones, sino que incrementa la rapidez de la respuesta. Mientras leemos, obligamos a nuestro cerebro a pensar, a ordenar ideas, a interrelacionar conceptos, a ejercitar la memoria y a imaginar, lo que permite mejorar nuestra capacidad intelectual estimulando nuestras neuronas. La lectura también genera temas de conversación, lo que facilita la interacción y las relaciones sociales, otro aspecto clave para mantener nuestro cerebro ejercitado”, recuerdan desde la Sociedad Española de Neurología, con motivo de la celebración del Día Internacional del Libro.
Con la lectura aumenta la actividad cerebral principalmente en el hemisferio izquierdo. Pero son muchas más las áreas implicadas: el reconocimiento de una palabra escrita supone identificar las letras, procesarlas en sílabas y luego traducirlas a sonidos.
Todo comienza cuando nuestra retina reconoce unos signos que llamamos letras y los une en una palabra. A partir de ahí, se produce una cascada de activación cerebral que implica áreas muy diversas: la primera es la corteza visual, ubicada en el lóbulo occipital. Después la información pasa a la corteza de asociación visual, que nos permite identificar las letras encadenadas. A partir de aquí se abren dos nuevas rutas, una que permite a nuestro cerebro traducir las palabras a sonidos y otra que decodifica el significado de cada palabra.
El área de Broca, situada en el hemisferio izquierdo, además de estar implicada en la producción del habla, el procesamiento del lenguaje y la comprensión, está también implicada en el análisis de las oraciones complejas. De ahí que uno de los beneficios de la lectura sea también el de facilitar la comprensión de oraciones y frases.

Y todo esto, cualquiera que sea el género elegido. Los expertos asegura que las narraciones, sean o no de ficción, nos ayudan también a mejorar las habilidades sociales y la empatía, precisamente porque nos permiten sumergirnos en las vivencias de los personajes y en las interacciones que establecen entre ellos.

Reserva cognitiva

Además, n los últimos años, han sido muchos los estudios que han relacionado el nivel de lectura y escritura con un aumento de la reserva cognitiva. “Desde el punto de vista de la neurología, el concepto de reserva cognitiva ha cobrado una gran importancia, no solo porque se ha visto que existe una relación directa entre la misma y el buen funcionamiento cognitivo y ejecutivo de nuestro cerebro cuando envejecemos, sino porque se ha demostrado que es un factor protector ante los síntomas clínicos de las enfermedades neurodegenerativas”, mantiene el doctor Guillermo García Ribas, Coordinador del Grupo de Estudio de Conducta y Demencias de la SEN. “Se ha comprobado que cuanto mayor reserva cognitiva posee un individuo, mayor capacidad tiene su cerebro para compensar el daño cerebral generado por ciertas patologías”.
Aunque la lectura es buena a cualquier edad, niños y personas mayores son los dos grupos poblacionales en los que se debe insistir más en el fomento de la lectura. En los niños, porque es el mejor momento para inculcarles este hábito y, además, su cerebro y sus funcionalidades están todavía desarrollándose. En los mayores, para que puedan seguir manteniendo su cerebro activo a pesar de que su actividad sea más reducida, la lectura diaria es un estímulo más para su cerebro. “Algo que se detecta es que hay muchas personas que, aunque tienen el hábito de la lectura, al hacerse mayores dejan de hacerlo, principalmente por perder capacidad visual, lo que les dificulta mucho realizar estas actividades. En esos casos, animamos a estas personas a participar en grupos de lectura o a utilizar otro tipo de soportes”, señala el Dr. Guillermo García-Ribas.
Leer, sobre todo relatos de ficción, puede ayudar a reducir el nivel de estrés, que es origen o factor de empeoramiento de muchas dolencias neurológicas como cefaleas, epilepsias o trastornos del sueño. Además, leer un poco antes de irnos a dormir, puede ayudar a desarrollar buenas rutinas de higiene de sueño, sobre todo si acostumbramos a nuestro cerebro a relacionar esta actividad con la hora de dormir, apuntan desde la SEN.
Afortunadamente, a pesar de los complejos procesos cerebrales que tienen lugar, para disfrutar del placer y beneficios de la lectura, no es necesario más que sumergirse en las páginas -en papel o electrónicas- de un buen libro.
 

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