1
Los amantes pasajeros
El regreso de Pedro Almodóvar a la comedia supuso una de las peores películas en la filmografía del director manchego, quien no acaba de dar con la tecla desde la notable Volver. Su alocado vuelo a ninguna parte, bajo un barniz de pretendida crítica social, sufrió el vapuleo de la crítica. No convencieron ni sus números musicales ni su particular sentido del humor.
2
El llanero solitario
Disney perdió unos 200 millones de dólares con este remake de una serie de televisión de culto en Estados Unidos. Ni la presencia de Johnny Depp consiguió salvar la papeleta ni funcionó el tándem con Gore Verbinsky. Juntos habían creado una máquina de producir dinero con la saga Piratas del Caribe. Al desconocido Armie Hammer, además, el rol de protagonista le vino demasiado grande. El llanero acabó solo... y arruinado.
Crítica de «El Llanero Solitario» (★★): «Tonto» Depp: el salvacabelleras
Esteve Polls, que desde hace cuatro años se encarga de dibujar El Llanero Solitario, se quejaba de la caricatura que han hecho de sus personajes, en concreto del Tonto que interpreta Johnny Depp.En realidad, no sabe que debería hacerle un monumento con trono al actor que, por cierto, de tonto tiene poco y es, de largo, el más listo de la clase. Depp es un tipo peculiar. Parece estrambótico y caricaturesco en todo lo que hace, pero entiende este oficio mejor que nadie. Ve la película mucho antes de que esté en la cabeza del director, del guionista y del montador. Su visión periférica es impresionante. Es por eso que vio el rodaje, interpretó el cariz que estaba tomando aquello y decidió dar la vuelta al calcetín de Tonto para meter toda la vena cómica que podía.De ninguna otra manera habría sido soportable esta aventura de dos horas y media, que se dice pronto, para contar una historia que, con ese metraje, es un continuo vaivén de géneros, pasando del western a la comedia, a la seriedad del medio drama o a medio camino del cómic. Al final, uno no sabe si quedarse con la sonrisa en la boca o con el falso lagrimal de alguien que se cree que esto puede ir en serio.
El guión, con tantas vueltas, se torna irritante y, al final, todo lo llena y se lo queda Depp, que es sabio, versátil y, sobre todo, es uno de los nuestros. Chico listo.
Calificación: ★★
3
La huésped
Con menos de 50 millones de dólares recaudados en todo el mundo, este thriller futurista para audiencias adolescentes se quedó a años luz del éxito fulgurante de la saga Crepúsculo; en ambos casos, adaptaciones de best-sellers de Stephenie Meyer. Su leve aire a Matrix (la Humanidad, dominada por unos aliens infiltrados) no gozó del favor del público y no funcionó tampoco el combo estrella joven (Saoirse Ronan) - veteranos curtidos (William Hurt, Diane Kruger).
El argumento podría servir como metáfora de la idea del trasplante de órganos según Mariló Montero, y lo que realmente se trasplanta aquí es el alma alienígena; en el cuerpo de Melanie conviven dos almas, lo que queda de la suya y la de la «marciana» Wanderer, lo cual provoca una comprensible dicotomía propia de inconformistas y contestatarios, de modo que no se siente plena ni con las criaturas invasoras ni con la resistencia partisana de unos cuantos humanos que no están dispuestos a compartir su cuerpo con un alien.
La adaptación la ha dirigido Andrew Niccol, a quien después de títulos como «In time» o «Gattaca» se le puede considerar como al alumno aventajado del cine replicante. A «The host» le falta algo de seriedad y solidez en el armatoste de la trama, que caprichosea en asuntos como la traición, el amor, la lealtad, los principios y otros así de tamaño más propio a Shakespeare que a Meyer o Niccol; pero no le falta cierta gracia en su juvenil y cándido modo de afrontar estos asuntos sobre pasiones, tríos y visiones ecológicas de un mundo mejor trasplantado.
No aguanta la prueba del algodón, es cierto, pero resulta muy entretenida y divertida si uno decide no cortar el cable, y el secreto es ver a Saorise Ronan en todo su buenismo, a Diane Kruger en su diabólica rubiez y a William Hurt como una madre Teresa con coleta.
Calificación: ★★ | Ficha de The Host | Tráiler de The Host
Crítica de «The Host»: Amanecer marciano
El cuerpo de los terrícolas suele ser un lugar goloso para que lo colonicen y habiten extraterrestres desesperados, esos ladrones de cuerpos que ya han protagonizado varias películas. «The host (La huésped)» trata ese preocupante asunto a partir de la novela de Stephenie Meyer, la autora de «Crepúsculo» que ha hecho del vampirismo un tema propio de tertulias de sobremesa.El argumento podría servir como metáfora de la idea del trasplante de órganos según Mariló Montero, y lo que realmente se trasplanta aquí es el alma alienígena; en el cuerpo de Melanie conviven dos almas, lo que queda de la suya y la de la «marciana» Wanderer, lo cual provoca una comprensible dicotomía propia de inconformistas y contestatarios, de modo que no se siente plena ni con las criaturas invasoras ni con la resistencia partisana de unos cuantos humanos que no están dispuestos a compartir su cuerpo con un alien.
La adaptación la ha dirigido Andrew Niccol, a quien después de títulos como «In time» o «Gattaca» se le puede considerar como al alumno aventajado del cine replicante. A «The host» le falta algo de seriedad y solidez en el armatoste de la trama, que caprichosea en asuntos como la traición, el amor, la lealtad, los principios y otros así de tamaño más propio a Shakespeare que a Meyer o Niccol; pero no le falta cierta gracia en su juvenil y cándido modo de afrontar estos asuntos sobre pasiones, tríos y visiones ecológicas de un mundo mejor trasplantado.
No aguanta la prueba del algodón, es cierto, pero resulta muy entretenida y divertida si uno decide no cortar el cable, y el secreto es ver a Saorise Ronan en todo su buenismo, a Diane Kruger en su diabólica rubiez y a William Hurt como una madre Teresa con coleta.
Calificación: ★★ | Ficha de The Host | Tráiler de The Host
Jack el Cazagigantes
Con un presupuesto de unos 200 millones de dólares y una recaudación similar, a Warner no le salió rentable la jugada de convertir el cuento popular "Jack y las habichuelas mágicas" en un largometraje de acción fantástica-medieval, con el emergente Nicholas Hoult codeándose con Ewan McGregor e Ian McShane. Su falta de sustancia, unida a la avalancha de adaptaciones de cuentos clásicos en cintas de aventuras palomiteras (Hansel y Gretel funcionó mejor), le restaron opciones. El desorbitado presupuesto también contribuyó a que obtener beneficios fuera más difícil que derrotar a una manada de gigantes.
El protagonista es Jack, un don nadie que encarna con demasiada ideoneidad Nicholas Hoult, que tiene el mismo carisma que el cajón de abajo, pero que salva a la princesa (Eleanor Tomlinson) y soporta la visión de un Ewan McGregor con pinta de Rod Stewart.
Calificación: ★★ | Ficha de Jack el cazagigantes | Tráiler de Jack el cazagigantes
5
Gangster Squad
Crítica de «Jack el cazagigantes»: El efecto de las habichuelas
Ya lo decía Bud Spencer en "Le llamaban Trinidad", que con un plato de habichuelas se llega a todos sitios, y el director casi olvidado Brian Singer pasa a ser él mismo un sospechoso habitual que se apunta a la moda de adulterar (o sea, hacer para adultos) un cuento infantil.En espectacular 3D, la historia nos presenta el arriba y abajo del mundo conectado por una judía de cosecha rápida y transforma el original de Hans Christian Andersen en un fabuloso parque temático donde uno ha de taparse los ojos ante la horrible visión de los gigantes que se zampan a los hombres como si fueran pajarillos fritos.El protagonista es Jack, un don nadie que encarna con demasiada ideoneidad Nicholas Hoult, que tiene el mismo carisma que el cajón de abajo, pero que salva a la princesa (Eleanor Tomlinson) y soporta la visión de un Ewan McGregor con pinta de Rod Stewart.
Calificación: ★★ | Ficha de Jack el cazagigantes | Tráiler de Jack el cazagigantes
5
Gangster Squad
Con Sean Penn, Ryan Gosling, Josh Brolin, Nick Nolte y Emma Stone en el reparto nada podía salir mal... pero salió. En lugar de la nueva Los intocables de Elliott Ness, en la que se inspiraba con escaso pudor, el resultado final recordó más (involuntariamente) a Dick Tracy. Personajes caricaturescos y una trama poco trabajada cuajaron en una cinta fallida.
6
El Gran Gatsby
6
El Gran Gatsby
Baz Luhrmann decidió jugársela y aplicar el estilo de Moulin Rouge a su aproximación a la famosa novela de Scott Fizgerald. No le salió demasiado bien. Leonardo Di Caprio, Carey Mulligan y compañía quedaban diluidos por el afán de modernizar un texto de los años 20. El salto de casi un siglo era demasiado grande como para colar hip hop en la banda sonora y que la cosa no chirriara. Efectismo hueco. Mucho ruido y pocas nueces. La versión de Redford podía ser ñoña pero, al menos, respetaba el material original.
Crítica de «El gran Gatsby»: Gatsby a l'ast
Es fácil imaginar el cerebro de Luhrmann en una lavadora. Los locos años veinte adquieren en su cabeza otra dimensión, desenfrenada hasta el anacronismo.
A fuerza de hacer girar a sus personajes, como cualquiera que haya visto su «Moulin Rouge» puede imaginar, los deja en la raspa, sin la corporeidad con que los dotó Fitzgerald en 1925 y fijaron en la memoria Jack Clayton y Robert Redford medio siglo después. El australiano pone patas arriba todo lo que sabemos de Gatsby, con tal despliegue visual que aunque uno elija la versión en 2-D al cabo de un rato se planteará la necesidad de unas gafas.
La apuesta no solo es respetable, sino que podría haber salido bien, con ayuda del formidable reparto. DiCaprio, Maguire y Mulligan responden a su salario, mientras que Elizabeth Debicki y Joel Edgerton aguantan el oleaje como campeones, hasta que el frenesí musical cede paso al drama romántico.
El retrato de una época se daba por perdido, o por exagerado, pero el triángulo amoroso al que asiste el actor araña con su perfecta cara atónita debía bastar para rematar en la cima.No importa que el crítico profesional huyera en los primeros compases; la gente normal era recuperable.
Para hablar de sentimientos, sin embargo, no hay movimiento de cámara que supla una mala página de guión. El elefante Baz aplasta a sus chalados en sus locos cacharros y, cuando los necesita, parecen un dibujo animado. Por si comparar consuela, la novela apenas vendió unos miles de ejemplares en vida del autor.
Calificación: ★★ | Ficha de El gran Gatsby | Tráiler de El gran Gatsby
7
After Earth
La apuesta no solo es respetable, sino que podría haber salido bien, con ayuda del formidable reparto. DiCaprio, Maguire y Mulligan responden a su salario, mientras que Elizabeth Debicki y Joel Edgerton aguantan el oleaje como campeones, hasta que el frenesí musical cede paso al drama romántico.
El retrato de una época se daba por perdido, o por exagerado, pero el triángulo amoroso al que asiste el actor araña con su perfecta cara atónita debía bastar para rematar en la cima.No importa que el crítico profesional huyera en los primeros compases; la gente normal era recuperable.
Para hablar de sentimientos, sin embargo, no hay movimiento de cámara que supla una mala página de guión. El elefante Baz aplasta a sus chalados en sus locos cacharros y, cuando los necesita, parecen un dibujo animado. Por si comparar consuela, la novela apenas vendió unos miles de ejemplares en vida del autor.
Calificación: ★★ | Ficha de El gran Gatsby | Tráiler de El gran Gatsby
7
After Earth
M. Night Shyamalan lleva tiempo sin levantar cabeza a nivel creativo. Por más que sus películas dejen beneficios, el director de origen indio entrega filmes muy por debajo del listón que marcaron El sexto sentido y El protegido. Aunque superior a Airbender, After earth no dejó buen sabor de boca. Will Smith está acostumbrado a recaudar, por lo menos, el doble (hizo 240 millones de dólares). Lo de promocionar a su hijo a toda costa es tan respetable como discutible.
Olvidemos las posibles lecturas políticas y el ridículo defecto de fábrica de estas máquinas de matar;en lugar de ver, detectan a los seres humanos porque «huelen» nuestro miedo. El caso es que Will Smith, el más valiente entre mil, acabará junto a su hijo de vuelta a la Tierra, más inhóspita que nunca. Ambos deberán sortear toda clase de dificultades hasta completar su titánica misión, que por algún motivo no es de las que fijan bien en la memoria (algo que bordaba Hitchcock; no es ningún reproche).
Con buen criterio y amor de padre, Will Smith logró poner su proyecto en manos de M. Night Shyamalan, un cineasta que a algunos todavía nos parece un maestro. El director de «El sexto sentido» desarrolla el guión y termina dirigiéndolo, a lo que se añaden unos efectos especiales de categoría. El vestuario, la fotografía y cualquier otro aspecto técnico son igualmente irreprochables.
Si algo flojea es la actuación de los Smith, probablemente demasiado preocupados el uno por el otro, pero en este género está por ver que uno o dos actores arruinen una obra maestra. Lo peor de «After Earth», además de ser tan previsible, es que la podría haber dirigido cualquiera.
Calificación: ★ | Ficha de After Earth | Tráiler de After Earth
8
R3sacón
Crítica de «After Earth»: Smith Jr. toma la alternativa
Si el espectador tiene la paciencia suficiente para quedarse a leer los títulos de crédito finales, verá que esta película nace de una idea de Will Smith, estrella actual de Hollywood casi imprescindible en cualquier título futurista de postín. El expríncipe de Bel Air no es sin embargo el principal protagonista, por una vez en lo que va de década. El hombre ya había trabajado alguna vez con su hijo, como en la notable «En busca de la felicidad», pero aquí convierte a Jaden en el auténtico protagonista de la historia. A saber: la Tierra fue abandonada hace siglos por los autodestructivos hombres, que como emigrantes del espacio se toparon con unos malignos seres enviados por los alienígenas para mantenernos a raya.Olvidemos las posibles lecturas políticas y el ridículo defecto de fábrica de estas máquinas de matar;en lugar de ver, detectan a los seres humanos porque «huelen» nuestro miedo. El caso es que Will Smith, el más valiente entre mil, acabará junto a su hijo de vuelta a la Tierra, más inhóspita que nunca. Ambos deberán sortear toda clase de dificultades hasta completar su titánica misión, que por algún motivo no es de las que fijan bien en la memoria (algo que bordaba Hitchcock; no es ningún reproche).
Con buen criterio y amor de padre, Will Smith logró poner su proyecto en manos de M. Night Shyamalan, un cineasta que a algunos todavía nos parece un maestro. El director de «El sexto sentido» desarrolla el guión y termina dirigiéndolo, a lo que se añaden unos efectos especiales de categoría. El vestuario, la fotografía y cualquier otro aspecto técnico son igualmente irreprochables.
Si algo flojea es la actuación de los Smith, probablemente demasiado preocupados el uno por el otro, pero en este género está por ver que uno o dos actores arruinen una obra maestra. Lo peor de «After Earth», además de ser tan previsible, es que la podría haber dirigido cualquiera.
Calificación: ★ | Ficha de After Earth | Tráiler de After Earth
8
R3sacón
La saga ya había dado señales de alarmante agotamiento en la segunda entrega, que básicamente trasplantaba a otro país (Tailandia) el mismo esquema de la primera, una gratísima sorpresa que pulverizó todas las expectativas en la taquilla. Resacón 3 no hizo más que confirmar los peores síntomas. Su apuesta por entregar todas las fichas a los dos personajes más surrealistas acabó desequilibrando la película, que resultó un pálido reflejo del original.
Lo cierto es que la continuación en Tailandia era poco más que una fotocopia fuera de contexto y que este fin de fiesta tiene algunos problemillas... y tres o cuatro escenas en las que los recortes no impedirán a quien lo desee reírse sin complejos. Aunque parezca mentira, no todas las comedias ofrecen una posibilidad así.
En su afán de romper el molde de las dos primeras partes, los cuatro personajes centrales (es un decir, por lo poco que pinta Justin Bartha) ya no se van de despedida, aunque regresan a Las Vegas por obra y gracia de un guión cuya mejor virtud es su impredecibilidad. Más importante aún es otra novedad, la nueva relación de poder entre ellos. Se erige como protagonista absoluto el más pirado de todos (cuenta Diego Casado que también en las entrevistas): Zach Galifianakis, un tipo con una vis cómica innata, con o sin bebé. La otra estrella de la función es más sorprendente y disparatada: Ken Jeong, con o sin mono. Por el contrario, el dentista Ed Helms parece como si tuviera fiebre, mientras que Bradley Cooper da la impresión de pensar más en la vena seria que le ha salido a su carrera. Esta subversión interna, con los secundarios a los mandos y los titulares pensando en la ducha, genera unos desequilibrios que ni el guión de Phillips y Mazin ni las apariciones de John Goodman y Melissa McCarthy («La boda de mi mejor amiga») son capaces de resolver.
Queda como consuelo el humor visual de algunas escenas, como la que transcurre en la fachada del Caesars Palace, y otra de comedia clásica que podría haber interpretado Spencer Tracy a las órdenes de George Cukor, si se permite la herejía. El encuentro cocido a fuego lento entre Galifianakis y el niño crecido del primer resacón tiene detalles que confirman la calidad que cabría esperar siempre de Todd Phillips, a quien sin embargo se le desmelenan los actores demasiado a menudo. Heather Graham, sin ir más lejos, pasa por allí con un aire ausente de contrato, quizá contagiada por Bradley Cooper y su exmarido en la ficción.
Calificación: ★★★ | Ficha de R3sacón | Tráiler de R3sacón
9
RIPD: departamento de policía mortal
Crítica de «R3sacón»: Hagan juego, secundarios
La trilogía del resacón viene precedida por unas críticas y comparaciones demoledoras, incluidas las de aquellos que no supieron disfrutar el humor salvaje y la originalísima estructura de la primera entrega, luego aplaudida por casi todos.Lo cierto es que la continuación en Tailandia era poco más que una fotocopia fuera de contexto y que este fin de fiesta tiene algunos problemillas... y tres o cuatro escenas en las que los recortes no impedirán a quien lo desee reírse sin complejos. Aunque parezca mentira, no todas las comedias ofrecen una posibilidad así.
En su afán de romper el molde de las dos primeras partes, los cuatro personajes centrales (es un decir, por lo poco que pinta Justin Bartha) ya no se van de despedida, aunque regresan a Las Vegas por obra y gracia de un guión cuya mejor virtud es su impredecibilidad. Más importante aún es otra novedad, la nueva relación de poder entre ellos. Se erige como protagonista absoluto el más pirado de todos (cuenta Diego Casado que también en las entrevistas): Zach Galifianakis, un tipo con una vis cómica innata, con o sin bebé. La otra estrella de la función es más sorprendente y disparatada: Ken Jeong, con o sin mono. Por el contrario, el dentista Ed Helms parece como si tuviera fiebre, mientras que Bradley Cooper da la impresión de pensar más en la vena seria que le ha salido a su carrera. Esta subversión interna, con los secundarios a los mandos y los titulares pensando en la ducha, genera unos desequilibrios que ni el guión de Phillips y Mazin ni las apariciones de John Goodman y Melissa McCarthy («La boda de mi mejor amiga») son capaces de resolver.
Queda como consuelo el humor visual de algunas escenas, como la que transcurre en la fachada del Caesars Palace, y otra de comedia clásica que podría haber interpretado Spencer Tracy a las órdenes de George Cukor, si se permite la herejía. El encuentro cocido a fuego lento entre Galifianakis y el niño crecido del primer resacón tiene detalles que confirman la calidad que cabría esperar siempre de Todd Phillips, a quien sin embargo se le desmelenan los actores demasiado a menudo. Heather Graham, sin ir más lejos, pasa por allí con un aire ausente de contrato, quizá contagiada por Bradley Cooper y su exmarido en la ficción.
Calificación: ★★★ | Ficha de R3sacón | Tráiler de R3sacón
9
RIPD: departamento de policía mortal
¿Un dúo formado por un agente veterano y otro joven lidiando contra seres poco convencionales? No hace falta ser un gran cinéfilo para encontrar, de inmediato, poderosos ecos a Men in Black. Aquí no hay alienígenas, sino muertos vivientes, y en lugar de Tommy Lee Jones y Will Smith tenemos a Jeff Bridges y Ryan Reynolds. La película tiene difícil defensa y quedará para la posteridad como una de las más absurdas de cuantas se estrenaron en 2013.
Por el mismo precio, eso sí, el espectador puede jugar a tratar de adivinar de qué película está copiada cada escena, aunque se supone que la idea (original es poco) procede del cómic de Peter M. Lenkov. Lo que nos llega, sin embargo, más allá del pequeño hallazgo de llamar a los muertos «diñados», es una sucesión de parodias en teoría involuntarias, ejecutadas, eso sí, por actores de primera fila.
Calificación: ★
10
El Consejero
Una consumación que probablemente a ellos les ha colmado de gozos, pero (PERO) que a uno, el amante de ambos, le ha cargado de sombras. Y no falta esa letra en unos diálogos asombrosos, plenos de sutileza, inteligencia, violencia y descripción de las zonas virtuosas de la maldad; como también está en la barroca elaboración de sus imágenes y de varias escenas que no pisan nunca los terrenos de lo imaginable. Todo está rozando lo sublime y tanto lo que hablan como lo que muestran está tomado, digamos, demasiado en serio. Es un problema mayúsculo ése de tomarse demasiado en serio, y más cuando lo que se «toma» es ese modelo tan trillado de la frontera, el narcotráfico, el coqueteo con la violencia y el erotismo con la muerte..., un paquete que ya han desenvuelto tipos como Don Winslow, los Coen, Soderbergh... El consejero es, pues, muy nutritivo para el oído y la vista, pero estéril para el razonamiento y el sentimiento..., si exceptuamos una escena de desenlace y de soledad en el coche de su protagonista, el abogado que interpreta Fassbender, en la que comprende ese verso machadiano de que no hay camino, que se hace camino al andar.
De todos modos, hay que darle a McCarthy y a Scott lo que es suyo, y suyo es el carácter de contar una historia «banal» como si no lo fuera y proponerle al espectador la visión de escenas irrepetibles, como el arranque entre sábanas de Fassbender y Penélope Cruz, o la mejor de toda la película, ésa en la quCameron Diaz, que es la manzana de Eva hecha compota por la madrastra de Blancanieves, se trajina el Ferrari de Javier Bardem espatarrada en su parabrisas... Nos cuenta McCarthy en la película cómo hay que mirar los diamantes, en una escena explosiva de metáforas, pero elude el prospecto para ver el completo de su historia, la rara moralidad que encierra.
Calificación: ★★
11
Hitchcock
Como a cualquier película infantil, conviene encontrarle la catequesis, que para los niños puede ser la conveniencia de situarse en el lado bueno, que es el que suele ser más rentable, al menos en el cine, y algunos otros valores como la solidaridad, la generosidad y el sacrificio con los demás. Al adulto resabiado tal vez le cueste más encontrar la sustancia. Valga, acaso, que uno no se puede fiar de «los buenos».
Calificación: ★★★ | Ficha de Gru 2. Mi villano favorito | Fotos de Gru 2. Mi villano favorito
Crítica de «R.I.P.D.» (★): Ensalada mortal
Aunque el título pueda engañar, «R.I.P.D. Departamento de Policía Mortal» es una de las películas más ambiciosas que se recuerdan. Además de su generoso reparto, abarca casi todos los géneros conocidos y alguno por descubrirComedia, cinta de acción, película policiaca de colegas, aventuras, western, ciencia ficción, algo de romance, zombis, un poco de «Ghost»... Apenas hay palo que no toquen, por lo general de oído, Robert Schwentke y su generoso equipo de guionistas. Entre todos saquean los almacenes de ideas de Hollywood, en una especie de top manta de la creatividad a la que parece haber sucumbido definitivamente una parte de la industria. La trama principal no es fácil de resumir: Jeff Bridges y Ryan Reynolds son dos policías medio zombis que trabajan desde el más allá, donde incluso tienen un Departamento de Asuntos Eternos, para proteger el mundo de las malvadas criaturas que no se resignan sin más a pasar al otro lado.Por el mismo precio, eso sí, el espectador puede jugar a tratar de adivinar de qué película está copiada cada escena, aunque se supone que la idea (original es poco) procede del cómic de Peter M. Lenkov. Lo que nos llega, sin embargo, más allá del pequeño hallazgo de llamar a los muertos «diñados», es una sucesión de parodias en teoría involuntarias, ejecutadas, eso sí, por actores de primera fila.
Calificación: ★
10
El Consejero
Considerable batacazo de Ridley Scott, quien contaba con material de primera, tanto en el guión como en el elenco de actores. Pese al libreto de Cormac McCarthy y contar con Michael Fassbender, Brad Pitt, Javier Bardem, Cameron Díaz y Penélope Cruz, acaba pagando un defecto considerable: tomarse a sí misma demasiado en serio. Un ejercicio de ombliguismo que quedará relegado a un rincón oscuro en la carrera de Scott.
Crítica de «El consejero» (★★): Todos los hermosos camellos
Era razonable pensar que la letra polvorienta y de confín de Cormac McCarthy tendría que enamorarse al golpe de la lámina inquietante y soñadora de un cineasta como Ridley Scott. Un idilio apasionante que se consuma en The counselor (aquí, El consejero): el primer guión de McCarty para la última película de Scott.Una consumación que probablemente a ellos les ha colmado de gozos, pero (PERO) que a uno, el amante de ambos, le ha cargado de sombras. Y no falta esa letra en unos diálogos asombrosos, plenos de sutileza, inteligencia, violencia y descripción de las zonas virtuosas de la maldad; como también está en la barroca elaboración de sus imágenes y de varias escenas que no pisan nunca los terrenos de lo imaginable. Todo está rozando lo sublime y tanto lo que hablan como lo que muestran está tomado, digamos, demasiado en serio. Es un problema mayúsculo ése de tomarse demasiado en serio, y más cuando lo que se «toma» es ese modelo tan trillado de la frontera, el narcotráfico, el coqueteo con la violencia y el erotismo con la muerte..., un paquete que ya han desenvuelto tipos como Don Winslow, los Coen, Soderbergh... El consejero es, pues, muy nutritivo para el oído y la vista, pero estéril para el razonamiento y el sentimiento..., si exceptuamos una escena de desenlace y de soledad en el coche de su protagonista, el abogado que interpreta Fassbender, en la que comprende ese verso machadiano de que no hay camino, que se hace camino al andar.
De todos modos, hay que darle a McCarthy y a Scott lo que es suyo, y suyo es el carácter de contar una historia «banal» como si no lo fuera y proponerle al espectador la visión de escenas irrepetibles, como el arranque entre sábanas de Fassbender y Penélope Cruz, o la mejor de toda la película, ésa en la quCameron Diaz, que es la manzana de Eva hecha compota por la madrastra de Blancanieves, se trajina el Ferrari de Javier Bardem espatarrada en su parabrisas... Nos cuenta McCarthy en la película cómo hay que mirar los diamantes, en una escena explosiva de metáforas, pero elude el prospecto para ver el completo de su historia, la rara moralidad que encierra.
Calificación: ★★
11
Hitchcock
Dedicar una película a las miserias de sir Alfred es siempre arriesgado. Fiar una transformación física al maquillaje, complicado, y si no, que se lo digan a Clint Eastwood y su Edgar. A ratos parece un telefilm y Anthony Hopkins nunca acaba de convencer como Hitch. A lo sumo, como un imitador del mago del suspense. Con Helen Mirren y Scarlett Johanson en el reparto, la cinta no colmó las expectativas.
12
Gru 2: mi villano favorito
12
Gru 2: mi villano favorito
Avalada por la taquilla, donde obtuvo un éxito fulgurante, artísticamente esta secuela está a años luz de la refrescante primera entrega. Los guionistas demostraron no saber muy bien qué nuevo rumbo encontrarle a Gru, uno de los mejores villanos que ha dado el cine de animación en la última década. Tras su mutación de amargado a padrazo, en esta segunda parte pierde queda aguado en su binomio con una espía torpe. Ubicar la trama en un centro comercial no resultó una idea afortunada.
Crítica de «Gru 2. Mi villano favorito»: Más vale malo conocido
Chris Renaud y Pierre Coffin encontraron un gran personaje, Gru, y su circunstancia, la de un villano de camino hacia el bien, pero Universal Pictures lo que encontró fue un filón: y aquí está para seguir picando Gru 2, mi villano favorito, en la que el villano protagonista ya está convertido por completo en un ser encantador y por supuesto héroe La apuesta puede que sirva para el mundo infantil, siempre fascinado con los héroes, pero resulta del todo ineficaz para el tramo de los adultos, pues nadie en su sano juicio cambia un héroe buenista y botarate por un canalla listo y perverso. Aunque el siniestro Gru está ahora en el lado claro de la historia, aún conserva su traza sombría al estilo del crítico gastronómico de Ratatuille, y una cierta misantropía. La trama no es para enloquecerse con ella: Gru se alía con los «buenos» y ayuda a la Liga AntiVillanos en la lucha contra El Macho, aunque lo más nutritivo de este grumo argumental es la relación del esquivo Gru con la «chica» de la película, Lucy (doblada por Patricia Conde), una superagente con cara de lechuguino, y en especial con el gran hallazgo de la serie, los minions, esos animalejos amarillos con forma de dedo pulgar que tienen una lengua propia y una gran conciencia de sí mismos (casi como el nacionalismo catalán), y que le procuran a la película todo lo que tiene de traviesa, divertida y locuaz... Hasta el punto de que serán ellos, los minions, la siguiente apuesta animada de la Universal.Como a cualquier película infantil, conviene encontrarle la catequesis, que para los niños puede ser la conveniencia de situarse en el lado bueno, que es el que suele ser más rentable, al menos en el cine, y algunos otros valores como la solidaridad, la generosidad y el sacrificio con los demás. Al adulto resabiado tal vez le cueste más encontrar la sustancia. Valga, acaso, que uno no se puede fiar de «los buenos».
Calificación: ★★★ | Ficha de Gru 2. Mi villano favorito | Fotos de Gru 2. Mi villano favorito
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