Afirma que no quiere cambiar su Gobierno ni adelantar elecciones; no descarta que ERC entre en su Gobierno

El presidente catalán, Artur Mas, durante la rueda de prensa
El presidente catalán, Artur Mas, no tiene intención de cambiar su Gobierno, al que otorga un notable, ni de adelantar elecciones si el Estado prohíbe la consulta sobre la independencia.
No obstante, no descarta "ni mucho menos" que ERC -su socia de legislatura- entre en su Ejecutivo. Sobre la consulta ha asegurado que "cuando un pueblo quiere votar, no hay nadie que pueda evitarlo si lo hace con normalidad y de forma democrática. Me gustaría que el Gobierno español entrara en el terreno de juego". Pero no ha aclarado qué pasará cuando el Estado no permita la consulta. "No nos podemos instalar en que ya nos han dicho que no", ha dicho.
Réplica al ministro de Interior
En alusión a las advertencias del ministro de Interior, Jorge Fernández, sobre la fractura catalana, el dirigente nacionalista le ha recordado que estamos en el siglo XXI, no antes de la Guerra Civil española, y ahora se puede votar democráticamente sin miedo. Parece que en España no se ha superado los demonios de las luchas fratricidas". "Lo que rompe la convivencia es no votar, el "let us vote" lo entiende todo el mundo. Decir que se rompe la convivencia forma parte de la guerra sucia", abundó.
Sobre la posible entrada de ERC en el Gobierno catalán, asegura que ha tenido conversaciones discretas con UDC, socia de CDC, y con el líder republicano, Oriol Junqueras, "pero yo no tengo una posición definida al cien por ciento sobre la incorporación de ERC. Tengo un Gobierno estable. No descarto esta idea, ni mucho menos, pero quiero mantener mi tiempo". Dice que está contento con su Ejecutivo "porque ha cogido una velocidad de crucero" y le ha otorgado un notable.
El presidente de la Generalitat asegura que tiene «estabilidad política suficiente» para afrontar las «embestidas» que sufriremos
El Gobierno catalán reclamará al Estado 2.019 millones de euros en concepto de atrasos. La Generalitat ha autorizado a la Consejería de Economía a presentar requerimientos al Ministerio de Hacienda para reclamar el pago de las deudas por incumplimiento de la disposición adicional tercera del Estatuto referente a la inversión en infraestructuras.
Se trata de la liquidación de importes correspondientes a los años 2008 (759 millones), 2009 (211 millones), 2010 (719 millones) y 2011 (330 millones). La medida se ha aprobado en la primera reunión del Gobierno catalán tras las vacaciones de Navidad, a la que ha seguido una rueda de prensa del presidente Artur Mas, que ha hecho balance de 2013 y también previsiones de cara a 2014, donde ha destacado la celebración de una consulta secesionista el 9 de noviembre.
Junto a esa reclamación de deuda, ha reiterado que el Gobierno español se queda con los ingresos catalanes sin que devuelva lo suficiente para evitar el déficit catalán. En este sentido ha exigido austeridad al Estado, ya que éste "lo reclama para las autonomías".
"Entramos en cambio de rasante desde muchos puntos de vista en positivo, atrás dejamos mucha niebla espesa y ahora veremos algunos claros", ha dicho el líder de CiU, en alusión de seis años anteriores que ha calificado de "terribles" por la crisis económica.
Ese cambio de rasante se refiere a la economía (menos paro y más posibilidad de crer empleo); las políticas del estado del bienestar (un año sin más recortes); más transparencia administrativa y futuro político (relaciones entre Cataluña y España). Ha asegurado que hay "estabilidad política suficiente" para afrontar las "embestidas" que sufriremos.
El líder de CiU ha calificado de "tensa" la relación entre el Ejecutivo autonómico y la Generalitat. "Para darse la mano son necesarias dos manos, la nuestra lo está", ha asegurado antes de recordar que en breve se aprobará en el Parlamento catalán una propuesta para pedir al Estado la transferencia de las competencias para convocar referendos.








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