Todo el exotismo del lejano Oriente llega este verano a los armarios. Prendas y estampados basados en la naturaleza asiática y en motivos tradicionales de la cultura china o japonesa decoran muchas de las propuestas de las colecciones de temporada.
Desde delicadas flores como la del cerezo, azaleas, peonías, lotos y demás motivos inspirados en la vegetación japonesa a los dragones mágicos símbolo de buena fortuna de China, los motivos orientales y los bordados en relieve con hilos de oro, tan femeninos y de atractivo exótico, vuelven por segundo verano, y con ellos el kimono como gran protagonista.
La vestimenta tradicional por excelencia de los japoneses –tradicionalmente una bata larga hasta los tobillos, con amplias mangas, que se ciñe a la cintura con una cinta ancha llamada Obi, que se anuda a la espalda- solo se utiliza hoy en día para ocasiones especiales, como una boda, pero sus formas y colores son la inspiración para kimonos del día a día en el prêt à porter .
Los kimonos que encontrarás no son tan largos como los tradicionales, sino que solo caen hasta la cadera. Tampoco se llevan cerrados con cinturón, sino simplemente abiertos, sobre una camiseta o blusa básica y un pantalón tejano o unos shorts.
Como curiosidad, hay muchos tipos de kimonos tradicionales en Japón, y varían en función del sexo de la persona que lo lleva, su estado civil, la estación del año en la que se encuentre o incluso su estado de ánimo. Para expresar tristeza, en negro total.
Pero los kimonos no son la única prenda oriental recuperada. No hay más que ver la campaña de Miu Miu, todo un homenaje al Qipao, el vestido chino femenino tradicional, con cuello cerrado y aberturas laterales, toda una leyenda del oriente, símbolo de la feminidad, el misterio y el exotismo.
Los kimonos y qipaos se caracterizan por estar confeccionados en tejidos delicados, fluidos y con caída –en los tradicionales, están hechos de la mejor seda- y los motivos florales o mitológicos son a gusto del consumidor. Precisamente por esa profusión en el print, lo más acertado sea llevarlos con otras prendas en tonos lisos o, en todo caso, con estampados muy ligeros, pero que encajen con el de la pieza principal del look.
Esta pasión oriental, que ya ha apuntado en otras temporadas atrás, coincide con las meteóricas carreras de algunos diseñadores asiático-americanos, que hoy están en lo más alto de la ola en la industria de EE UU, reivindicando su lugar en las pasarelas y los armarios frente los clásicos made in America como Tommy Hilfiger o Ralph Lauren.
Entre esos nombres está el de Jason Wu, el "niño" prodigio de origen taiwanés, en el Olimpo de los creadores fashion después de que Michelle Obama eligiera un vestido suyo para el baile inaugural de la presidencia de su marido en 2009, y además repitiera para el mismo acto, cuatro años después.
La pasión por creadores de origen asiático no es algo Nuevo en Estados Unidos, que ya se rindió a los pies de Anna Sui o de Vera Wang en los ochenta, ni tampoco en Europa, que hizo lo propio con otros nombres como Yohji Yamamoto, Rei Kawakubo o Issey Miyake, a la vanguardia de la moda en esos años.
Otros nombres de asiáticos afincados en Occidente o descendientes de asiáticos nacidos en EE UU han tomado hoy el relevo en las pasarelas, y aunque estéticamente poco tienen que ver con aquellos, tienen legions de fans. Entre ellos Thakoon Panichgul, Prabal Gurung, Phillip Lim, Peter Som o Derek Lam. Todos representan una elegancia refinada y sin esfuerzos.
Otra opción para sumarse al look asiático más allá de kimonos y profusos estampados son los complementos. Lleva los motivos orientales solo en pequeñas dosis, sandalias, brazaletes, pendientes o bolsos.

Como muñecas de inspiración chinas en la campaña de Miu Miu

Amber Valetta con minivestido con estampado de dragón chino protagoniza la campaña de Emilio Pucci
Desde delicadas flores como la del cerezo, azaleas, peonías, lotos y demás motivos inspirados en la vegetación japonesa a los dragones mágicos símbolo de buena fortuna de China, los motivos orientales y los bordados en relieve con hilos de oro, tan femeninos y de atractivo exótico, vuelven por segundo verano, y con ellos el kimono como gran protagonista.
La vestimenta tradicional por excelencia de los japoneses –tradicionalmente una bata larga hasta los tobillos, con amplias mangas, que se ciñe a la cintura con una cinta ancha llamada Obi, que se anuda a la espalda- solo se utiliza hoy en día para ocasiones especiales, como una boda, pero sus formas y colores son la inspiración para kimonos del día a día en el prêt à porter .

Look book de Zara, que esta temporada ofrece un buen número de kimonos con estampados orientales

Look del desfile de primavera-verano 2013 de Victorio&Lucchino
Los kimonos que encontrarás no son tan largos como los tradicionales, sino que solo caen hasta la cadera. Tampoco se llevan cerrados con cinturón, sino simplemente abiertos, sobre una camiseta o blusa básica y un pantalón tejano o unos shorts.
Como curiosidad, hay muchos tipos de kimonos tradicionales en Japón, y varían en función del sexo de la persona que lo lleva, su estado civil, la estación del año en la que se encuentre o incluso su estado de ánimo. Para expresar tristeza, en negro total.

Un kimono oversize con maxi mangas y ceñido a la cintura, de Etro

Kimono en tonos pastel, de Zara

Todo en negro con forro de estampado floral, una prenda que cambiará tu look en solo un segundo, de Pull&Bear

Con print de flores exóticas y vivos en verde bosque, de Zara

Kimono largo, de TopShop
Pero los kimonos no son la única prenda oriental recuperada. No hay más que ver la campaña de Miu Miu, todo un homenaje al Qipao, el vestido chino femenino tradicional, con cuello cerrado y aberturas laterales, toda una leyenda del oriente, símbolo de la feminidad, el misterio y el exotismo.
Los kimonos y qipaos se caracterizan por estar confeccionados en tejidos delicados, fluidos y con caída –en los tradicionales, están hechos de la mejor seda- y los motivos florales o mitológicos son a gusto del consumidor. Precisamente por esa profusión en el print, lo más acertado sea llevarlos con otras prendas en tonos lisos o, en todo caso, con estampados muy ligeros, pero que encajen con el de la pieza principal del look.

Vestido muy ceñido y con estampado floral de reminiscencias asiáticas, de TopShop

La combinación de los delicados prints orientales con una prenda tan street wear como una beisbolera también puede ser un acierto. Esta es de H&M

Otra opción de beisbolera que nos transporta a la China imperial, de Zara

Los kimonos no son los único que se suman a la tendencia. Hay todo tipo de prendas, también pantalones, como estos de Zara
Esta pasión oriental, que ya ha apuntado en otras temporadas atrás, coincide con las meteóricas carreras de algunos diseñadores asiático-americanos, que hoy están en lo más alto de la ola en la industria de EE UU, reivindicando su lugar en las pasarelas y los armarios frente los clásicos made in America como Tommy Hilfiger o Ralph Lauren.
Entre esos nombres está el de Jason Wu, el "niño" prodigio de origen taiwanés, en el Olimpo de los creadores fashion después de que Michelle Obama eligiera un vestido suyo para el baile inaugural de la presidencia de su marido en 2009, y además repitiera para el mismo acto, cuatro años después.

Look del desfile de Haider Ackerman, con pantalones oversize y top tipo kimono sin mangas, con un obi a la cintura

Golondrinas orientales en Thakoon

Y delicadas flores y bordados de oro, también en Thakoon
La pasión por creadores de origen asiático no es algo Nuevo en Estados Unidos, que ya se rindió a los pies de Anna Sui o de Vera Wang en los ochenta, ni tampoco en Europa, que hizo lo propio con otros nombres como Yohji Yamamoto, Rei Kawakubo o Issey Miyake, a la vanguardia de la moda en esos años.
Otros nombres de asiáticos afincados en Occidente o descendientes de asiáticos nacidos en EE UU han tomado hoy el relevo en las pasarelas, y aunque estéticamente poco tienen que ver con aquellos, tienen legions de fans. Entre ellos Thakoon Panichgul, Prabal Gurung, Phillip Lim, Peter Som o Derek Lam. Todos representan una elegancia refinada y sin esfuerzos.

Look de Prabal Gurung

Salones de print exótico de Jason Wu para Net à Porter
Otra opción para sumarse al look asiático más allá de kimonos y profusos estampados son los complementos. Lleva los motivos orientales solo en pequeñas dosis, sandalias, brazaletes, pendientes o bolsos.

Emulando a las clásicas thongs, pero con plataforma, de Zara

Clutch con bordados florales, de Accesorize

Brazalete de Flamenco

Set de pulseras rígidas, de Pepita Pérez

Pendientes orientales de amatistas, de Zenana








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