a ser más valoradas de entrada que hace tan sólo cinco o seis años, y ahí, en ese punto justo donde se combina la realidad con la entrada del verano, es donde las posibilidades de actividades y recursos gratuitos cobran una importancia cada vez mayor.
Repetir cien veces: lo gratuito no es malo
En lo que, ya cada vez más voces, denominan los años del despilfarro, nos acostumbramos de algún modo a que todas las actividades tuvieran un precio, y lo que es peor, a valorar el peso y la calidad de lo ofertado en función de ese precio. Si trasladamos esto por ejemplo a casos particulares como el de la música, nos encontraríamos con un enorme circuito de música en directo, compuesto por pequeñas salas y bares que realizan el esfuerzo de ofrecer música en vivo gratuita que en muchas ocasiones ni siquiera completan sus aforos, cuando realmente el nivel musical de las nuevas bandas en nuestro país de media resulta altísimo.
Las actividades gratuitas siempre buscan obtener un efecto de valoración entre los usuarios, las impulse una institución o las impulse una entidad particular, el objetivo prácticamente siempre es el mismo; satisfacer a quien acuda y posicionar el evento, por tanto, ya de entrada, debemos tener claro que lo gratuito no es malo.
Gratis en todas partes
Si usted que nos lee se dispone a veranear en cualquier punto de nuestro país le proponemos un pequeño ejercicio de investigación, nada complejo, se trata de acudir a los recursos informativos en la red del entorno que al que usted se dirige, y comprobar la disponibilidad de actividades gratuitas por ejemplo en el plano del ocio y la cultura; con mucha probabilidad se sorprenderá.
Vamos a encontrar sin ninguna duda programaciones atractivas desde todos los puntos de vista. Actividades culturales, actividades de ocio o recreativas orientadas por diferentes edades, en definitiva un gran catálogo de posibilidades, en muchos casos impulsadas por las propias autoridades locales, y que o bien de manera totalmente gratuita o a partir de muy pequeñas contribuciones económicas, pueden ayudarnos a configurar un programa de actividades vacacionales más que atractivo; a lo que suman por supuesto las opciones de toda la vida como los días de visita gratis a los museos, las proyecciones cinematográficas gratuitas al aire libre… en la red podemos encontrar numerosos espacios destinados a la información de estas actividades como puede ser el caso de esta plataforma dedicada a la ciudad de Madrid.
Comer gratis; claro que si
Toda nuestra geografía, y repetimos toda nuestra geografía, se encuentra salpicada lo largo de todo el año pero con especial relevancia en verano, de ferias, fiestas, y acontecimientos directamente relacionados con la gastronomía, ya sea como eje central de dichos eventos, o como complemento imprescindible del mismo.
Es probablemente el lector se sorprenda al conocer la enorme cantidad derecursos gratuitos relacionados con la gastronomía; en definitiva la enorme cantidad de actos a los que se puede acudir, y, por supuesto, comer gratis y de calidad. Una buena muestra de todo esto la podemos encontrar en la web Comer por la Patilla, que se convierte en una buena fuente de recursos informativos sobre estas posibilidades.
No lo dude, este verano explore lo gratis.









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