El campeón del 2008 perdió el control de su Mercedes en la curva Dry Sack. Tras hacer un recto, fue frenado por la gravilla pero acabó con el morro de su coche en los neumáticos.
La escudería, a través de su cuenta oficial de Twitter, asegura que "el piloto está en perfectas condiciones" y deja claro que el coche del británico tuvo "una pérdida de presión en los frenos traseros".
El inglés era segundo en la tabla de tiempos cuando se produjo el accidente. Con anterioridad, pudo completar quince vueltas al volante de su nuevo monoplaza, que no ha tenido un buen comienzo de temporada en términos de fiabilidad. En la jornada del martes, el motor de Nico Rosberg ardió en el circuito de Jerez.









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