El árbol del cacao genera sustancias durante la fotosíntesis y otros procesos necesarios para su metabolismo. La teobromina es de esas moléculas. Es decir, no se trata de un producto artificial añadido después al chocolate para su consumo, sino que es generado el propio vegetal.
En casos graves, señala Gwaltney-Brant, la teobromina puede permanecer hasta 72 horas en el cuerpo del perro. Esta larga estancia explica que se acumule en los órganos del can. Y, por ello, es tóxica.
La cafeína del chocolate, por su parte, también es perjudicial para el perro. "Pero su concentración en los productos del cacao suele ser menor", dice la veterinaria.









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